jueves, 19 de marzo de 2009

CAPITULO II

CAPITULO II

El ritmo de los marineros en el puerto era frenético, y es que en menos de 48 horas las embarcaciones debían partir a cumplir su misión. Las pruebas de maquinas así como de todos los sistemas de las naves debía ser optimo, cada detalle era cuidadosamente revisado por cada capitán, así como la disposición de los marineros. Cada tripulación estaba compuesta por curtidos hombres de mar, quienes sin saber a donde se dirigían confiaban ciegamente sus destinos, y hasta sus vidas, a sus oficiales superiores.

Llegada la noche, 24 horas antes de zarpar ya casi todo estaba dispuesto en las naves, el personal de apoyo, llámese médicos y cocineros por ejemplo, había sido reducido al mínimo necesario para operar, así mismo todo aquello que significaba peso innecesario. Se necesitaba velocidad, y para ello debían aligerar las naves.

- Ya no aguanto esta sed – pensaba para sí el viejo capitán al cual habían denominado como Harenasb – le prometí a Langara que no iba a beber alcohol… pero… sino bebo algo no podré seguir.

Era evidente la ansiedad de Harenasb, cierto temblor en las manos, así como un sudor frió que cubría su rostro, como sí una terrible fiebre se hubiera apoderado de el.

- CONTRAMAESTRE! … SR. SAMPY- grito el viejo marino desde el puente de mando.

Breves instantes después se presento ante el capitán quién había llamado, el señor Sampy. Un joven de apariencia débil, casi enfermiza. Se decía que siendo un bebe una terrible enfermedad lo aquejo, esta enfermedad desgastó su aun no desarrollado cuerpo marcándolo de por vida con signos de debilidad. Lo que aquel terrible mal no pudo marcar fue su espíritu y ganas de vivir, siendo así y gracias a su voluntad inquebrantable logo lo imposible para alguien como el, ingresar a las fuerzas navales aliadas y convertirse en oficial, llegando a ser el brazo derecho de uno de los capitanes mas distinguidos de toda la Flota.

- A la orden Señor – decía Sampy mientras ingresaba al puente – reportando que la carga y el combustible de los cazas y bombarderos esta completo señor.
- Perfecto… como siempre Señor Sampy – dijo Harenasb – Ordene alerta amarilla, todos deben estar en la nave, nadie desembarca. Yo iré a tierra, tengo asuntos pendientes… Queda a cargo Señor Sampy.
- Asuntos pendientes? – pensó Sampy – botellas pendientes será.

Y es que la fama de borracho era algo que el capitán Harenasb se había ganado a pulso. Una vez en tierra Harenasb ya vestido con ropa de civil se dirigió al pueblo. Había una cantina de un antiguo camarada de armas ya fallecido, pero que ahora la regentaba el hijo de este. Podría decirse que dicho lugar era su refugio, así como el alcohólicos, mujerzuelas y demás pillos, aquel local estaba muy venido a menos desde hacia mucho tiempo ya. De sus días de gloria solo quedaban recuerdos y un escudo que colgaba sobre una sucia chimenea, aquel escudo que fuera emblema y símbolo de la antigua armada… pero eso es otra historia.

- Hola, hola capitán – dijo el cantinero al ver entrar a Harenasb – sea bienvenido, lo mismo de siempre?
- Si muchacho – respondió el capitán – pero esta vez sírvelo en el vaso mas grande que tengas.

Copa tras copa Harenasb perdió la noción del tiempo, sentado en esa barra, el y sus recuerdos, recuerdos que evocaba cada vez que estaba ebrio. Y es que esa era su razón para beber, el recuerdo de sus antiguos camaradas de armas caídos, a quienes en ese estado podía ver, y hasta hablares en algunas ocasiones.

Varias horas, y muchas copas después ya entrada la noche Harenasb y sus recuerdos se retiran del bar. En medio de su estado recordó su misión y con paso tambaleante abandono la cantina. Guiado solo por instinto, completamente borracho harenasb dirigió sus pasos hacia la base naval. A duras penas conseguía mantenerse en pie así que se apoyaba en las paredes de las fachadas de los edificios para avanzar. Unas cuantas calles avanzó el marino, luego de perder su apoyo, y es que a media manzana había un callejón, como no tenía donde apoyarse el viejo capitán cayo al suelo. La cabeza le daba vueltas producto del alcohol y el golpe juntos; tratando de avanzar Harenasb al cual el era imposible ponerse en pie, se arrastra unos metros hacia dentro del callejón.

El cansancio, la caída y la borrachera, todo junto sobre el viejo Harenasb… y el suelo se sentía tan cómodo… En medio de aquel sopor que precede a un profundo sueño, el viejo Harenasb pareció distinguir unas sombras, eran dos personas, una le entregaba a otra un sobre… algunas palabras logro oír : “Ataque… Puerto… Sorpresa…”. Ellos no se habían dado cuenta de la presencia de Harenasb, luego de unos instantes una de las sombras se adentro en el callejón mientras que el otro salió a la calle por donde cayó Harenasb pasando casi sobre el sin darse cuenta. Ya en la calle y a la luz de un farol aquella sombra se hizo visible, ese hombre era muy parecido… tan parecido a… ya no lo soporto mas el viejo ebrio cayo en un profundo sueño.


* * *


- Me mando llamar Señor – decía la hija de Langara al tiempo que se presentaba en la oficina del oficial que le diera la misión a su padre.
- Así es señorita – dijo el oficial sin dejar de mirar los planos y demás papeles que se encontraban en su escritorio – He dispuesto que por dos semanas usted será trasladada al área de archivo. Deberá dejar desde este momento su trabajo en el área de comunicaciones y presentarse con el oficial a cargo de su nueva área.
- Pero… porque? – dijo sorprendida la hija de Langara.
- Porqué? – repitió el oficial, dejando por primera vez de ver sus papeles para mirar a la joven – porque dice usted?... porque así lo ordeno yo, Eso es todo señorita, puede retirarse.

Totalmente indignada abandono aquella oficina la hermosa joven, no sin antes saludar forzadamente. Era claro que no querían que ella este al tanto del desarrollo de la misión de su padre… o acaso habría algo mas?. Una vez en la calle había un auto que la esperaba.

- Buenas noches señorita – saludo el chofer – a su casa?
- No – contesto la joven - llévame al puerto.


* * *


Fue la luz del sol lo que lo despertó, dormido aun en el suelo cubierto de papeles y basura Harenasb despertó aun algo tambaleante se puso en pie, camino hacia la calle abordando e primer taxi que vio

- Al puerto – dijo al chofer.

Sentado en aquel auto que lo llevaba Harenasb recordaba lo que había visto antes de quedar dormido, sobre todo a aquel hombre que el encontró tan parecido a alguien conocido.


* * *


Reunidos en el puente del TRIUNFANTE, así se llamaba el Acorazado de Langara, los cinco capitanes tenían una ultima reunión antes de zarpar

- Informes finales capitanes – dijo Langara.
- Acorazado clase 5, SALVADOR DEL MUNDO, sistemas de armas al cien por ciento, tripulación completa, maquinas y abastecimiento revisados y completo Señor – dijo Cracko.
- Portaviones clase 4, VELICA, sistemas de armas al cien por ciento, hangar bajo cubierta a su máxima capacidad de cazas y bombarderos, maquinas y abastecimiento revisadas y completo Señor – respondía Harenasb
- Crucero pesado clase 2, AGUIRRE, sistema de armas al cien por ciento, tripulación completa, maquinas y abastecimiento revisadas y completo Señor – dijo a su vez Osmori
- Destructor clase 2, SAN JOSE, sistemas de armas al cien por ciento, sistema de sonar implementado y operativo, soporte ofensivo de sonar, cargas de profundidad y torpedos listos, maquinas y abastecimiento revisadas y completo Señor – respondió al final Tony.
- Perfecto Señores, todo esta preparado, zarparemos en veinte minutos, mantendremos estricto silencio radial, nuestras únicas comunicaciones serán a través de señales, y esto solo si fuere necesario. Debemos llegar a tiro de blanco en 72 horas. Nombre de la Operación ADAMS. Suerte señores.

Con esta frase Langara dio por terminada la reunión y cada capitán debía retornar a su nave.

Una terrible duda, así como un negativo presentimiento, era el que ahogaba a harenasb, y es que el tenía la certeza de que entre ellos había un traidor y que toda la operación estaba comprometida. Pero sería difícil que alguien lo creyera, y acusar al supuesto traidor, pues quizás todo hubiera sido producto de la borrachera…
Mientras abandonaban el Triunfante, harenasb hizo un pequeño alto en el ultimo peldaño de la escalinata, y sin voltearse se dirige a Tony que caminaba detrás de el, Osmori y Cracko ya estaban fuera del barco.

- Muchacho, quiero tenerte a la vista todo el tiempo, y no es que desconfíe de ti… pero yo no confío en nadie
- Mi labor es escoltarlo Señor – respondió Tony
- Solo hay una cosa que deteste mas que una botella vacía – dijo Harenasb – y es a un traidor.
- Señor – respondió Tony sorprendido - no le entiendo.
- No te preocupes muchacho – dijo despreocupadamente Harenasb – que yo si me entiendo, solo quería que supieras ese detalle, y que mi brazo es muy largo y mis bombarderos son los mejores de toda la Flota… son cosas que debes tener muy presente.


* * *


Al tiempo que zarpaba la escuadra de Langara en un lugar del puerto se llevaba una reunión secreta de el alto mando de las fuerzas aliadas.

- Informe sobre el estado de operación Adams – se oyó decir a una voz por cuyo tono se adivinaba que provenia de un hombre estaba acostumbrada a mandar.
- Todo conforme al itinerario Señor – respondió otro oficial.
- Excelente – volvió a decir aquel oficial que tenia le tono de mando – movilicen al Almirante Siscouno y su escuadra.
- Alguna señal de la Hija de Langara? – pregunto desde otro lado de la habitación otro oficial
- Nadie la ha visto desde anoche Señor – respondió aquel oficial que hacia los reportes – la ultima vez que la vieron abandonaba las oficinas de el centro de mando para abordar un taxi.
- No creo que debamos preocuparnos por esa chiquilla – dijo levantando la voz el oficial que fuera el ultimo que hablo con la Hija de Langara – ella no puede hacer nada sola, y su padre ya salio, estamos ante algo inevitable. Señores concentremos en el siguiente paso…

Y bajando la voz la reunión continuo como si temieran que alguien pudiera oír lo que allí se discutía


* * *


- Almirante Langara, ya dieron las 4 campanadas, se oyó decir mientras tocaban la puerta de su camarote.

Según el curso de navegación, asi como el plan de ataque, deberían estar a menos de tres horas al norte de el blanco, el Puerto Central. Y aunque los informes de inteligencia decían que patrullaban las aguas de el Puerto algunos destructores, estaban a punto de alcanzar el blanco y la escuadra no se había topado con ninguno.

- Marinero – dijo Langara – envié una señal a el Velica, que detengan sus maquinas, ellos operaran desde esta distancia, los demás continuaremos marcha hasta nueva orden.

Y es así como empezó a desarrollarse la parte más delicada de la operación Adams, el ataque. Es en ese preciso instante que ingresa abruptamente un marino con un mensaje

- Almirante, un mensaje del Velica, han avistado un destructor enemigo clase 1 al norte a nuestra vanguardia.
- Rompan silencio de radio – ordeno Langara – ordene al San José interceptar y destruir patrulla enemiga, que el Velica despliegue cazas para apoyo aéreo, Salvador del Mundo y Aguirre velocidad de batalla.

Sonaron sirenas en las naves indicando que el ataque había empezado, voces gritando, ordenando a todos tomen sus puestos de combate, y el incremento de velocidad de las naves de la ofensiva a velocidad de batalla. El San José rompe formación y a toda maquina va en persecución de la nave enemiga que los avistara, un pequeño destructor que trata alejarse a toda maquina de su perseguidor.

- TODO EL MUNDO ESTACIONES DE COMBATE – ordenaba Harenasb desde el puente del Velica – SEÑOR SAMPY QUE LOS ESCUADRONES DE CAZAS PREPAREN DESPEGUE, LIMPIEN EL CIELO DE ENEMIGOS, ENVIEN UN AVION DE RECONOCIMEITNO DETRÁS DEL SAN JOSE, QUIERO REPORTES CADA 15 MINUTOS

Mientras el San José tenia ya casi a tiro al destructor enemigo, ya se encontraba casi fuera de contacto visual con las demás naves de la escuadra de ataque. Los Acorazados y el Crucero avanzaban rápidamente hacia su blanco quedándose el portaviones en el centro de la escuadra. El primer avión de reconocimiento despega en busca de el San José y su presa.

- Nave de reconocimiento reportando – se oyó decir al piloto de reconocimiento por la radio al reportarse con el puente del Velica.
- Adelante – respondieron del Velica.
- San José tiene a tiro de fusil a destructor enemigo, pero no abren fuego – informaba el piloto
- MIERDA!! – grito Harenasb
- Triunfante… Langara… TRIUNFANTE RESPONDA – gritaba por la radio Harenasb arrebatándole de las manos la radio al operador.
- Adelante Velica – respondían del Triunfante.
- Misión comprometida, debemos abortar, repito misión comprometida debemos abortar – decía desesperadamente Harenasb – EL ENEMIGO SABE QUE ESTAMOS AQUÍ!!
- Nave de reconocimiento reportando – decía nuevamente el piloto – naves enemigas a la vista desde el noreste y el noroeste, contamos 11 naves, 6 Acorazados clase 5, 4 Cruceros pesados clase 2, un Destructor clase 1 … estamos bajo fuego antiaéreo, debemos retornar…

Desde el puente de mando del Triunfante Langara había oído por radio todo el informe del piloto de reconocimiento. No cabía la menor duda, habían caído en una trampa y ahora la única solución sensata era retirarse rumbo al norte antes de que ambas escuadras enemigas formaran un sólido bloque de acero del cual les seria imposible escapar.

Fue un breve instante de silencio el de Langara, quizás un segundo, segundo en aquel momento pareció un siglo…

- Timonel – dijo al fin Langara – timón firme, dirección a la Isla…

(Continuara)











miércoles, 4 de marzo de 2009

Seria imposible el poder decir que conoci exactamente como fue que empezo todo. Mentiria si dijera que estuve presente cuando todos unidos por uno aceptaron el servir bajo una misma bandera... persiguiendo el mismo fin. Pero, lo que si puedo contar es lo que vi, lo que vivi y esta historia es una de ellas...


Una de las formas mas antiguas de resolver los problemas que tiene el hombre, sino es quizas la mas antigua, es a través de la violencia... guerra... Y es que como dijeran algunos fisolofos de la antiguedad: "La semila del mal germina en el corazón del hombre".



Y asi es que arrastrados por aquella semilla, que encontro terreno fertil en muchos, la raza humana se vino envuelta en una guerra de magnitudes épicas... LA GRAN GUERRA!





CAPITULO I



Visualicen su imagen, aquel hombre de mar, con el rostro curtido por la brisa, el rostro surcado de arrugas, de unos 50 o 60 años, o al menos esos eran los que aparentaba, ojos vivos y mirada penetrante, como si fuera capaz de leer hasta el mas intimo de sus pensamientos.



- Almirante, seguimos el curso? - pregunto el timonel.

- Continue marinero... Segundo al mando, queda a cargo, bajare a mi camarote, aviseme al dar las 4 campanadas - dijo aquel al que habían llamado Almirante.



Un movimiento de cabeza afirmativo, asi como un saludo marcial fue la respuesta mientras el Almirante abandonaba el puente de mando.



Un feroz ataque, casi a traición, habria sido el detonante para que los lideres de aquella parte del hemisferio se decidieran a tomar partido activo en aquel conflicto. La primera acción en respuesta a dicho ataque era la mision encomendada a...



- Almirante Langara, ya dieron las 4 campanadas - se oyo decir mientras tocaban a la puerta de su camarote.



El Almirante Langara, nacido en el seno de una familia que habia puesto todos sus hijos al servicio de la armada de su nación, ahora habia sido llamado para defender su patria de sus enemigos extranjeros.


El breve descanso le habia servido para aclarar algo de sus ideas... Y es que todo habia ocurrido muy rapido...



º º º



El alto mando de las fuerzas aliadas había decidido una acción efectiva en clara respuesta a el ataque de sus enemigos, las naciones del eje. La respuesta seria un ataque mucho mas ambicioso y audaz, atacar su principal centro de suministros, el Puerto Central. Ubicado en una isla del Pacifico Sur, este puerto secreto era el principal centro de acopio y reabastecimiento de las fuerzas del eje, ubicado a mas de 1,000 millas detrás de la invisible línea del frente de batalla.

Semanas atrás un avión de reconocimiento, burlando todos los radares, logro acercarse y sobrevolar aquel puerto, los enemigos confiados en lo alejado de la isla del frente de batalla, habían reducido al mínimo las defensas del puerto, siendo que a su cuidado solo estaban algunos destructores que patrullaban sus aguas, así como 3 cruceros ligeros anclados en el muelle con los cañones apuntando a la entrada de la bahía.

Luego del ataque enemigo, el grueso de la Flota Aliada se había movilizado, su prioridad, la protección de los puertos y bases. Pero, secretamente el plan de respuesta ya había sido concebido. Una pequeña escuadra bien podría infiltrarse en aguas enemigas y marchar a toda maquina, romper las débiles defensas enemigas, bombardear el puerto y retirarse. Para el Alto mando la misión representaba un costo en vidas humanas “relativamente aceptable”.

- Almirante Langara, usted ha sido elegido para llevar a cabo esta misión, es conciente de su importancia? – pregunto aquel oficial con rango aun mayor que el de Langara.
- Si señor, estoy conciente de ello, solo tengo una petición – respondió Langara
- Y cuál seria – dijo a su vez el oficial.
- Debido a lo peligroso de la misión, solicito se me permita formar la escuadra de ataque, denme carta libre.
- Concedido… Tiene 72 horas para zarpar con su escuadra. A partir de este momento y con la finalidad de proteger sus identidades de posibles espías enemigos, cada miembro de su escuadra así como sus personas cercanas, recibirán seudónimos. Reportaran directamente con usted, y usted directamente conmigo. El detalle de sus ordenes esta en este sobre – mientras decía esto entregaba el sobre sellado a Langara – según informes de inteligencia la menor concentración de fuerzas enemigas en su blanco es al amanecer… Suerte Almirante Langara.

Un saludo marcial fue la respuesta de Langara, luego giro sobre sus talones y se marcho de la oficina de su superior.

- Suerte Langara… la necesitaras – dijo casi imperceptiblemente aquel oficial una vez que estuvo solo.

* * *

Solo en su oficina del puerto, Langara estudiaba los planos y fotografías del Puerto central, cuando en eso tocan a la puerta…

- Adelante

Aparece un hombre de la misma edad de Langara, con el rostro surcado por las mismas heridas y cicatrices de este, mirada fiera, y cierto aire de autosuficiencia, como si no le debiera respeto a nadie.

- En que estas metido esta vez viejo zorro – dijo – que me haz mandado llamar.
- Solo tengo una cosa que decirte – respondió Langara – CRACKO!
- CRACKO! – dijo a su vez el marino – que diablos es eso?
- Ese mi querido amigo será tu nombre de ahora en adelante, bueno, si aceptas navegar en una misión conmigo – dijo Langara – solo que antes de darte detalles debo advertirte que es una misión suicida, que es muy probable que no regresemos con vida, que la paga sera la misma de siempre, y que su acaso por un milagro de Dios o capricho del Diablo regresamos, nadie sabra lo que hicimos.

Hubo un breve silencio luego del cual…

- Jajaja – estallo en una carcajada Cracko – no seas dramático viejo, guárdate ese discurso para los jovencitos, a mi no necesitas motivarme de esa manera, ya sabes que cuentas conmigo para hacerme matar.

Ambos marinos se sentaron en aquel gabinete a trazar un plan de campaña. La idea era simple, ir directamente al objetivo, destruir y correr. Langara y Cracko en sus enormes Acorazados serían la principal ofensiva de la escuadra, 1 Portaviones sería necesario, su labor sería la de brindar el apoyo aéreo, así como de los vuelos de reconocimiento y limpiar el cielo de cazas enemigos; 1 Crucero Pesado para el apoyo táctico a los Acorazados, y 1 Destructor de marcha rápida para escolta del Portaviones.

Luego de pasar casi toda la tarde debatiendo sobre los capitanes que terminarían de conformar la escuadra, al final se pusieron de acuerdo sobre quienes serían los mas aptos. Ellos eran…



º º º




Algunos decían que aquel hombre pudo llegar a ser el líder supremo de las Fuerzas Navales Aliadas, es que tenía un cerebro privilegiado, así como una lógica única, la cual aplicaba en las estrategias navales. Pero, su afición por el alcohol habría sido su freno.

- Capitán Harenasb – dijo Langara – pensé en usted en primer orden para llevar acabo esta misión.
- Permiso para hablar libremente señor – dijo el capitán.
- Concedido.
- Langara, hijo – dijo en tono paternal Harenasb – sabes que cuentas conmigo, te he visto crecer y me llena de orgullo el saber que el Alto Mando cuenta contigo.

Y es que Harenasb era unos años mayor que Langara, el había sido su primer superior, y casi un padre para el Almirante.

- Solo una cosa voy a pedirte Harenasb – dijo Langara
- Si, si… lo sé – respondió el capitán – no beberé ni una sola gota de alcohol, al menos hasta que regresemos.
- Si es que regresamos – pensó Langara.


* * *


Era una joven hermosa, con el cabello castaño claro cayéndole sobre los hombros y que a pesar de lo rígido del uniforme militar que vestía, no podía disimular su bien formada y esbelta figura. Iba acompañada de un joven, uniformado también, con galones de Capitán de crucero adornando sus hombros.

- Quería hablar contigo – dijo la joven – y es que me he encuentro muy preocupada, me he enterado que le han encomendado una misión casi imposible a mi padre. El te ve como a un hijo y estoy segura de que te pedirá que vayas con el… quiero que por favor cuides de el…

Mientras decía esas últimas palabras, en un arranque inesperado la joven abrazo a el joven oficial. El había estado enamorado de ella desde hacia mucho, pero nunca se había atrevido a decir nada, y es que el Almirante Langara era el padre de aquella joven. Langara era a su vez su oficial superior, así como su amigo y mentor.

Pero, al sentir el calido abrazo de su secreto amor sintió confianza y se lleno de valor para decir en voz alta lo que en voz baja quería gritar.

- Tu padre me ve como a un hijo – dijo el joven – y tu… como me ves?

Deshaciendo un poco abrazo, la joven lo miro a los ojos y dijo…

- Tu… tu eres el hermano que siempre quise tener – mientras decía esas palabras le besaba tiernamente la mejilla – Ahora debo irme, el trabajar en la Oficina Central del Alto Mando tiene sus beneficios, pero también es muy pesado.

Y diciendo estas últimas palabras se marcho la joven… dejando a nuestro buen oficial, sin ella saberlo, con el corazón hecho pedacitos.

- Capitán… Señor… Capitán – decía un marinero sin que al parecer el joven oficial lo oyera.
- Eh!... si marinero – respondió como si despertara de un sueño el oficial - que sucede?
- El Almirante Langara solicita su presencia de inmediato, y también me ordeno que le dijera una palabra.
- Cual?
- Osmori.


* * *


- Jóvenes, los he mandado llamar porque ambos son los mejores oficiales que han navegado bajo mi mando – decía Langara – son por sus cualidades asi como su arrojo demostrado en batalla que ambos son los marinos que necesito para llevar a cabo con éxito una misión que algunos podrían catalogar como suicida… y a la que yo llamaría… gloriosa.

Eran dos jóvenes oficiales, el primero de ellos a quien llamarán Osmori ya lo conocimos, el segundo, un joven de tez clara, cabello corto, algo mas bajo en estatura que Osmori, pero con una ambición que se reflejaba en sus ojos… mucha ambición.
La escuadra había quedado conformada, los Acorazados de Langara y Cracko, el Portaviones de Harenasb, el Crucero Pesado de Osmori y el Destructor de Tony...
(Continuara...)